13 nov. 2009

MEMORIAS DE JAMES TIBERIUS KIRK





"Mi nombre es James Tiberius Kirk. Kirk porque mi padre y sus antepasados varones continuaron con la vieja costumbre de pasar hacia adelante el apellido que identificaba a la familia. Recibí el nombre de James porque fue el nombre del querido hermano de mi padre, además de ser el del primer amor de mi madre. Tiberius, como me he cansado de explicar, fue el emperador romano cuya vida fascinó a mi abuelo Samuel por alguna insondable razón.


Esto no es información trivial. Por ejemplo, el hecho de de que lleve un apellido masculino pasado de moda dice mucho sobre mí y del servicio al que pertenezco. Aunque la costumbre del apellido del padre se ha hecho rara entre los humanos, es algo bastante común entre los de la Flota Estelar. Somos un grupo muy conservador y férreamente individualista. Las viejas costumbres tardan mucho en morir entre nosotros .Admitimos la disciplina de la nave porque sabemos que es necesaria por la realidad de la exploración del espacio profundo. Nos enorgullecemos de cada uno de nosotros acepte voluntariamente tal disciplina. Y doblemente orgullosos cuando ni la tentación ni el peligro es capaz de sacudir nuestra obediencia al juramento prestado.. Algunos críticos nos han descrito a los de la Flota como primitivos y con alguna justificación. De alguna manera nos parecemos a nuestros antepasados de hace siglos más que a la mayoría de la gente actual. No formamos parte de ese creciente número de humanos que parecen dispuestos a sumergir sus propias identidades en los grupos a los que pertenecen. Estoy preparado para aceptar la posibilidad de que los así llamados nuevos humanos representan una progenie más evolucionada, capaz de hallar recompensa en grupos conscientes de lo que a nosotros, individuos más primitivos, nunca conoceremos. Sin embargo, en el presente esta nueva progenie humana son malos viajeros espaciales, y la Flota Estelar debe depender de nosotros, los primitivos para explorar el espacio profundo.

Parece casi absurdo afirmar que nosotros, primitivos, viajamos mejor por es espacio que los altamente evolucionados e inteligentes nuevos humanos. La razón de esta paradoja la explica mejor que nada un estudio vulcano sobre los primeros años de la Flota, durante los cuales las desapariciones de naves, abandonos de miembros de la tripulación y motines habían llevado a la exploración espacial casi a una interrupción. Este antaño controvertido informe diagnosticaba que esas misteriosas pérdidas las causaba el hecho de que los estándares de la Flota Estelar eran peligrosamente altos.



Los cadetes de la Academia estaban siendo seleccionados de aspirantes que habían sacado la más alta puntuación en todas las categorías de inteligencia y adaptabilidad. Comprensiblemente, se creía que tales cualidades serían de ayuda al tratar los extraordinariamente variados patrones de vida que las tripulaciones encontraban durante sus exploraciones espaciales. Resultó ser verdad casi lo opuesto. El problema residía en que antes o después las tripulaciones debían tratar con formas de vida más evolucionadas y avanzadas que ellos mismos. El resultado fue que esas magníficas inteligencias y mentes flexibles enviadas por la flota se dejaban seducir por esos extraordinarios niveles de conciencia , filosofías y aspiraciones que se encontraban. En consecuencia, dejaban de ser operativos.
Siempre encontré divertido que mi clase de la Academia fuese el primer grupo seleccionado por la Flota sobre la base de algo más limitado que la que la agilidad intelectual. Resulta más divertido, por supuesto, por el hecho de que nuestra misión de 5 años fue tan bien documentada
debido a la mal conceptuada noción de la Flota Estelar que el regreso del USS Enterprise merecía ser hecho público. Desafortunadamente, el entusiasmo de la Flota afectó incluso a los que informaron de nuestra de nuestras aventuras, y fuimos todos descritos como más grandes que la vida, especialmente yo.
Realmente, encontré que había sido novelado como una especia de moderno Ulises y ha sido doloroso ver mis decisiones de mando en esos años tan aplaudidas mientras los hechos son que el 94% de nuestra tripulación encontró una muerte violenta durante esos años, y muchos de ellos aún vivirían si yo hubiera tomado resoluciones más rápidas o sabías. Tampoco tuve loco coraje como pintaron. Yo no invité despreocupadamente al peligro. Tengo absoluta aversión a las circunstancias que me obligaron a arriesgar la vida.
Pero parece haber algo en la naturaleza de los divulgadores de hechos populares que les lleva al hábito de exagerar. Como resultado, tome la decisión de que si realmente me encontraba a mi mismo en un asunto que atraía la atención, insistiría en que la historia fuese narrada cuidadosamente.
Como algunos de ustedes saben, me vi envuelto en tal asunto-de hecho, un asunto que amenazaba la misma existencia de la Tierra-. Desafortunadamente, esto atrajo sobre mi la atención de los que regristraron los sucesos. Asi pues,aunque podría haber muchas otras maneras en las que la historia podría ser narrada, he insistido que fuera puesto por escrito y luego a mi disposición para la corrección y aprobación final. Este es ese manuscrito, presentado en forma de antiguo libro impreso. Mientras no puedo controlar otras plasmaciones que quizá hayan visto, oído o sentido, puedo prometer que cada descripción , idea y palabra de estas páginas es la verdadera historia de V'ger y la Tierra tal como fue vista, oídaby sentida por
James Tiberius Kirk. "

Star Trek: the movie picture. Prólogo 1. 1978 (novelado por Gene Roddenberry)
































































































































































































































































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