22 nov. 2009

TITAN. COMIENZA EL VIAJE


STAR TREK. TITAN. TAKING WING.

DE

MICHAEL A. MARTIN.


Se trata de la primera novela de la saga que encumbra a Riker como capitán de una nave de la Flota Estelar. La novela enlaza directamente con los hechos narrados en la película Némesis, de la que, de hecho, es su continuación directa. Y esto es así hasta el punto que en el primer capítulo sucede en Rómulo horas antes del golpe de estado de Shinzon . En él se narra una reunión en la clandestinidad entre Spock, lider del movimiento en pro de la reunificación de Romulo y Vulcano-esto, continúa su labor justo donde lo dejó su aparición en el episodio de la Nueva Generación Reunión, y un agente de la Federación de incógnito, que resultará ser, aunque esto sólo se sepa a mitad de la novela, Tuvok. De aquí saltamos hasta la USS Titán, la nave de Riker, cuya misión, en principio es puramente científica. Riker se encuentra sumamente contento de poder dejar por fin tantos años de guerras, muertes y desgracias , rematadas por la muerte de su amigo Data. En principio, lo único complicado , y es uno de los leit motiv de esta franquicia literaria, es lograr que una tripulación tan heterogénea como la de la Titán llegue a compenetrarse bien. Y no es para menos, Titán posee la mayor diversidad étnica jamás habida en una una nave federal. De sus trescientos tripulantes sólo el 15% son humanos-aunque ocupen los puestos principales-el resto son de todo tipo de especies, incluidas las no humanoides, con las que los humanoides tienen más dificultad en compartir su vida diaria, especialmente con el doctor Ree, una especie de lagarto -para muchos-muy repulsivo. Igualmente, en esta novela, que es un canto a la diversidad y a la convivencia entre distintos, se amaga el tema gay, y además, gay interracial... Como dato curioso la presencia en la tripulación de una ferengi y un cadete cardassiano.


SIPNOSIS

Cuando faltan dos semanas para partir, Riker recibe la visita de dos Almirantes de la Flota Estelar y ,por supuesto, éstos le arruinan sus esperanzas de dedicarse a las aventuras científicas. El cambio de misión es brusco. La USS Titán tendrá un viaje inaugural absolutamente histórico...si regresa. Se le ordena liderar una convoy hacía Rómulo, sumido en el caos y casi la guerra civil tal la matanza del Senado y la posterior muerte de Shinzon. En realidad, el convoy humanitario es sólo una añagaza porque la verdadera misión del USS Titán es la de servir de mediador entre las varias partes que en Rómulo se disputan el poder: la Pretora Tal' Aura-esto es, la que dejó la bomba theron en el Senado en Némesis-, el Senador belicista Pardek y su grupo, Rahek, líder de la Tal' Shiar romulana y el ejército, cuya lider es Donatra, también conocida por los aficionados en Némesis. A esto se añaden dos outsiders: los remanos y los unificacionistas de Spock-el cual, por cierto, al igual que Tuvok, anda desaparecido desde el golpe de Estado de Shinzon...Si mediar en una disputa de poder entre romulanos es ya una tarea de dificultad desmesurada-dado la conocida astucia y doblez de este pueblo, del que se puede esperar cualquier engaño, incluido de la parte que se cree más cercana a la Federación, Riker y su equipo tendrán que lidiar con las propias mentiras y medias verdades de la Federación y de los Klingon, que forman parte del convoy y que se postulan a favor de los remanos y que tienen sus propios planes secretos. Por si fuera poco, Riker debe averiguar qué fue de Spock y de Tuvok...

A la novela no se le puede poner ningún pero en ambición, ni criticar la debilidad de la trama. En este aspecto supera con creces el aprobado. Es una novela exigente que , gracias al extraordinario conocimiento del canon trek casi al centímetro de su autor, y de sus dotes de narrador, consigue atraer y retener la atención del lector. Y para más de un treker servirá de alivio del mono que la ausencia de TNG y su universo nos ha dejado. En ese aspecto, esta novela puede ser vista como el episodio piloto de la serie televisiva que hubiera debido de nacer después de Némesis. Eso sí, aunque obviamente puede ser leída por cualquier amante del ciencia ficción, sección intrigas intergalácticas, sólo un treker diplomado con cum laude le va a sacar jugo debido , como comentamos, a que el autor no sólo es un experto en el canon treker, sino que vuelca todos esos conocimientos en la novela, haciendo numerosas referencias a hechos grandes y pequeños sucedidos en otras películas y novelas trek. Es algo que,personalmente me gusta, porque , hablo obviamente de mi experiencia al leerla, crea la sensación de complicidad, de estar en un universo que sólo unos cuantos esforzados de la ruta pueden captar en sus detalles y matices. Es como volver a casa. No sería la novela que yo recomendaría a un no treker para abrirse camino en la franquicia, ni a un treker novato , que puede verse arrastrado algunas veces por la citas de antecedentes, pero sí a un avezado trekie que quiera volver a retozar de su universo preferido. De hecho es una novela treker para trekers muy trekers. Con un descenso a las profundidades de la politica romulana, y al día a día de la no siempre facil convivencia en la Titan, que sirve para dar el contrapunto de problemas individuales , íntimos, frente a los políticos y estratégicos.

Un excelente debut de Riker como capitán de la USS Titán.

El final merece mención aparte. Un final romulano...que ya es decir mucho. Donde algunos estarán a la altura de las circunstancias y otros no. Y bastante más digno para Spock que el le da Abrams en su desdichada pelicula.










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