12 nov. 2009

TODAS LAS COSAS BUENAS TIENEN UN PRINCIPIO.




Bueno, visto y considerado que en mi anterior blog las fotos desasaparecían de la publicación, y tampoco era cosa de andar currando para que luego los duendes de internet se hartasen a reir a mi costa, he decidido trasladarme a este blog, tras inteNsas deliberaciones con mi almohada.

¿Y qué mejor forma de presentarse o mejor que presentar Star Trek que unas palabras de Gene Wesley, mejor conocido como Gene Roddenberry?

"Finalmente, como apunte más personal, ¿por qué estoy yo mismo interesado en la Enterprise y su tripulación de nuevo? Habiendo narrado ya sus aventuras más populares, podía no haber sentido el mismo interés por este nuevo desafío. Por supuesto, cualquier individuo civilizado, autor o no, tiene un sin fin de hechos y temas que claman e indudablemente merecen su atención.


¿Por qué Star Trek de nuevo? Supongo que la verdad es que siempre he considerado a la Enterprise y a su tripulación como mi visión privada de la Tierra y de la humanidad. Si no es la forma en la que somos, es la forma en la que deberíamos ser. Durante sus viajes la nave Enterprise siempre demostró más que simple respeto y tolerancia por las distintas formas de vida e ideas, demostró la más positiva fuerza de amor por la casi infinita variedad de nuestro universo. La capacidad para amar las cosas siempre me ha parecido la primera indicación que un individuo o raza se aproxima a su edad adulta.

Podrían pasar muchos y violentos años para la humanidad entre nuestro presente y la madurez, pero al menos hemos alcanzado algún atisbo de comprensión de que nuestro futuro puede contener nuevas dimensiones de desafio y dicha que merecemos y deseamos. Aunque los humanos estamos aún a considerable distancia de comprender la verdad o incluso, ser capaces de poder con ella, creo que por lo menos estamos empezando a comprender que el amor es parte de la verdad. Quizá marca el camino a seguir desde aquí. Mucho de mi deleite en Kirk , Spock, Mc Coy, Uhura, Chekov, Chapel y Rand tienen que ver con tales pensamientos. Siempre he encontrado algo de esperanza para mi mismo que que la tripulación del Enterprise pudiera ser tan humamente falible y sin embargo, una de las más grandes." (1978)

Esas palabras de Roddemberry deberían seguir siendo tan validas para el Star Trek de hoy como en el de entonces, porque es la única forma que la franquicia creada por Roddenberry pueda marcar la diferencia: manteniendo su personalidad.

Basten estás palabras de presentación por ahora. El camino hacía las estrellas es largo y conviene hacerlo poco a poco.











































































































































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