21 dic. 2009

STAR TREK 2009 CONTRA TNG: CADENA DE MANDO. UNA DENUNCIA CONTRA LA TORTURA.




STAR TREK 2009
CONTRA
TNG: CADENA DE MANDO:

Aquellos que mantenemos que la versión de JJ Abrams no merece ser considerada Star Trek por ser un triunfo de los efectos especiales y del músculo sobre el cerebro y los planteamientos morales más profundos típicos de la saga, nunca reñidos con la aventura cuando se saben plantear bien las cosas, encontramos muchos ejemplos para nuestras afirmaciones. Hace algún tiempo me encontré un magnífico artículo firmado por Juliet Lapidos en la revista Slate firmado el 7 de mayo de 2009. Esto es, mientras la prensa de masas alababa sobremanera a Abrams algunos esforzados de la ruta marcaban las diferencias entre esto y aquello, o sea lo original. No son, por supuesto, el tipo de cosas que uno encuentra en trekmovie y trekweb y otras lumbreras del Régimen Abrams; o sea, del Superoficialismo trekker. En cambio, es un análisis mucho más lúcido y profundo de los que han llovido en los últimos meses, de esos que los viejos trekkers sabrán apreciar y pueden enseñar a los nuevos en que consiste el buen trek. He decidido traducir este artículo porque, sinceramente, creo que merece la pena tenerlo en español, pero todo el mérito es para su autora, Juliet Lapidos, que supo sacar de un instante de Star Trek 2009 toda una materia para la reflexión moral y política al mejor estilo trekker. Por supuesto, aunque no se citan explícitamente, la autora tiene en mente las torturas de presos en la cárcel de Abu Graiv por parte de algunos soldados y oficiales USA-afortunadamente hoy todos encarcelados o expulsados del ejército con deshonor, conviene recordar esto-y algunos otros hechos de esa naturaleza (Guantánamo) que mancharon el segundo mandato presidencial de George Bush. Sin más dilación, el artículo:

"Dentro del nuevo Star Trek de JJ Abrams tenemos una escena standard de tortura hollywoodiense. Nero, el antagonista romulano, ata con correas al capitán Pike de la Enterprise a una camilla futurística y le pide los códigos secretos de defensa de la Tierra. Por supuesto, Pike se niega. Así que en un guiño a La Ira de Khan, Nero fuerza Pike a que se trague una especie de escorpión que tiene la capacidad de controlar la mente del huesped. Pike, estoicamente, recita su nombre y graduación...Aquí la tortura es rutina, no un atrocidad ética, sino un elemento dentro de un blockbuster; y además, muy predecible. El capitán tiene la información que el torturador quiere pero mientras el capitán domina sus facultades mentales, es capaz de resistirse a divulgarla.
Es una pena que Abrams no investigase más profundamente en el canon de Star Trek para inspirarse. Hay una excelente descripción de la tortura en Star Trek:La Nueva Generación, en un episodio de la sexta temporada titulado Cadena de Mando; un ejemplo más sofisticado que la escena de Pike y más pertinente con los actuales asuntos que los de la serie 24 y sus bombas de relojería. En este episodio Picard es cogido prisionero por los cardasianos cuando encabeza una misión cuyo objetivo es desactivar una bomba biológica. Creyendo que Picard posee secretos militares, los cardasianos le inyectan un suero de la verdad; cuando esta técnica falla los cardasianos se deciden por limponer a su prisionero una máxima sensación de stress, desnudo y sujeto a tormento físico-utilizando un instrumento que produce fuertes descargas. Para reforzar estas medidas, el líder cardasiano le impone una prueba cuyo objetivo es producir angustia mental: le enfoca cuatro luces al rostro y le exige repetidamente que diga que hay cinco (en un claro homenaje a la escena cuatro dedos contra cinco de la obra de George Orwell 1984.

Impactante ya en 1992 cuando se emitió el episodio, es aún más resonante en 2009. Cuando los compañeros de Picard se enteran del secuestro de éste, apelan a la convención Solaris ,en la línea de la de Ginebra. Y los cardasianos responden: "los acuerdos de Solaris se aplican a los prisioneros de guerra, Picard será tratado como un terrorista."

Normalmente las escenas de tortura en el cine se utilizan para demostrar la fortaleza del protagonista o la crueldad del antagonista. Sin embargo, aquí la tortura es un ejercicio de futilidad. Picard no sabe la información que los cardasianos le exigen revelar. Pueden torturarle todo lo que deseen pero no sabrán ningún secreto de valor de la Federación. El torturador no cree a Picard y se empeña en continuar en unos métodos que se muestran tan bárbaros como inútiles. Una pérdida de tiempo.

Las sesiones de tortura no sólo causan su efecto sobre Picard, sino también sobre su torurador, que se obsesiona con romper a su prisionero. Y así el objetivo inicial de la tortura, la obtención de información, se convierte en secundario, ya sólo se trata de conseguir la sumisión mental del torturado aunque no tenga ninguna información relevante que decir. Un asunto de orgullo personal.

Sin embargo, el episodio reconoce que ni el más determinado prisionero resistirá indefinidamente el agudo sufrimiento. En el último intento de romper a Picard, el interrogador cardasiano le ofrece una elección: puede admitir que hay cinco luces y disfrutar de una vida de comfort o insistir en que hay cuatro y seguir soportando la tortura. Antes de que Picard puede responder entran dos soldados y le informan que la Enterprise ha conseguido del Alto Mando cardasiano la liberación de Picard, en ese momento éste grita triunfante: "hay cuatro luces". Después, sin embargo, admitirá ante Deanna Troi, la psicóloga consejera de la nave, que estaba a punto de sucumbir:"le habría dicho todo lo que quisiera, todo, incluso creo que podría haberle dicho que había cinco luces" Aunque nunca lo sabrá, el interrogador, de hecho, ha ganado la batalla de voluntades. Pero, en ,realidad, ¿qué ha conseguido? Picard estaba dispuesto a decirle a su torturador cualquier cosa, y éste también parecía dispuesto a creer cualquier información revelada por Picard, aunque fuese una falsedad evidente. De lo que resulta que ninguna información había sido realmente comprometida. La tortura, pues, no sirve para nada.

La escena de tortura de Star Trek de JJ Abrams no justifica la tortura, pero no la cuestiona tan siquiera. Desde la perspectiva del interrogador, es un método válido para obtener información y para Pike es un test de fortaleza que superar. Cadena de Mando de Star Trek: TNG. Es más oscura, más adulta y políticamente más progresista. La tortura es contraproducente para el interrogador y destructiva, tanto a nivel físico como mental, para el interrogado."

Bien, hasta aquí el artículo. Se observará que para contar una magnífica historia no hacen falta 150 millones de dolares ni abrumadores efectos especiales. Es más: en el Hollywood de hoy día eso es casi equivalente a puerro. La diferencia entre Cadena de Mando y Star Trek 2009 es la que separa el genuino Star Trek de Roddenberry de la raquítica versión de Abrams, que en nada se diferencia de cualquier otra fiesta de fuegos artificiales de las que hay a patadas. Si Star Trek no ofrece ni aspira a ir más allá del look externo, del espectáculo circense no merece ser llamado Star Trek. Me temo que con Abrams y su agudísimo sentido del showbussines, nos quedaremos sólo con el espectáculo. O sea, con nada.
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2 comentarios:

  1. La verdad es que Cadena de mando me parece uno de los mejores episodios de TNG y una muestra perfecta de como (y que me perdonen los trekers) Patrick Stewart le pega 100.000 vueltas actuando a William Shatner.

    Y el final es superemotivo cuando por ultima vez y como acto de rebeldia no dice lo que el torturador quiere oir, y sin embargo, (y como muchos imaginábamos) le acaba confesando a Troi que ya veia el número de luces que el malo le obligaba a ver.

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  2. Hace algunos años redacté un mensaje de correo electrónico tratando el asunto de la tortura en series como "24". Lo condenadamente atroz de esta clase de impacto es la naturalización de la tortura. En 24 un personaje puede torturar hasta a su hermano de sangre por oponerse al sistema o al gobierno como si fuera preparar un pan con manteca. Y recientemente (creo que en House, temporada 7) encontré un episodio en el que el Dr. House se mente en la casa de un vecino, lo secuestra y lo droga, y luego lo cura. En ningún momento se cuestiona el proceder del Dr. House, o bien si se lo cuestiona, se le justifica por haber curado a su vecino secuestrado.
    En general, la respuesta violenta y aniquiladora respecto de cualquier asunto es tomada por las personas cuando no han indagado lo suficiente en la solución de un problema. Siempre la respuesta destructiva o aniquiladora es más fácil. O ¿no es usual generar cierto "alivio" en el espectador cuando, por ejemplo, al final del final de un thriller de suspenso, cuando el asesino está por ir preso, decide una última jugada (agarrar un arma que había quedado en el suelo), y el héroe lo mata? La gente no suele pensar "ya no va a ser más un problema"?
    La nota sobre la tortura en Star Trek me pareció genial. Muchísimas gracias.
    PS. Me disculpo por mi enredada redacción, es que he dormido muy pocas horas anoche, y mi día ha sido muy largo.
    Hasta pronto!

    Oscar

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